Cargarlo y probar que funciona¶
Tenés los archivos escritos —los tres de base, y MI_VOZ si lo hiciste. Falta el paso que casi nadie hace: comprobar que la IA los está leyendo.
Qué escribir y qué no¶
Si trabajás con información sensible —casos, historias clínicas, legajos, números que no son tuyos—, la pregunta es legítima y conviene resolverla ahora y no después.
La regla práctica es simple: estos cuatro archivos describen cómo trabajás vos, no los datos de terceros. Tu regla de clasificación va; el expediente de Fulano no. Tu rango de tarifas va; la factura con el nombre del cliente no. Las frases textuales de clientes van anonimizadas — sirven por cómo están dichas, no por quién las dijo.
Escrito así, el kit no contiene nada que no le contarías a un empleado nuevo el primer día. Que es, otra vez, la misma vara.
Primero, una carpeta tuya¶
Esto parece un detalle de orden y es lo que decide si el kit sobrevive al tercer proyecto.
Los cuatro archivos no viven adentro de la IA. Viven en una carpeta tuya, en tu computadora o en tu Drive. Lo que subas a un proyecto es una copia.
Hacé la carpeta antes de subir nada, aunque tenga cuatro archivos y nada más. De ahí en adelante, cada proyecto nuevo arranca copiando de ahí: dos minutos y ya sabe quién sos.
Y esa carpeta va a crecer con vos. Al lado de los cuatro base van a aparecer los archivos de cada proyecto o cada cliente — el contexto de ese caso, las reglas de ese trabajo, lo que aprendiste ahí. Los cuatro son el piso común; el resto se apila encima según lo que estés haciendo.
Una consecuencia que conviene tener clara desde el primer día: si tenés copias en cinco proyectos y corregís en uno, los otros cuatro quedan viejos. La carpeta es el original. Ahí se corrige, y de ahí se vuelve a copiar.
Copiar a mano funciona, pero es un parche. Más adelante vamos a ver cómo dejar estos archivos de manera permanente, para que estén disponibles sin que los tengas que pegar en cada proyecto nuevo. Por ahora, la carpeta y el copiar y pegar alcanzan de sobra.
Dónde se cargan¶
Los archivos del kit —QUIEN_SOY.md, MI_TRABAJO.md, QUE_DELEGO.md y, si lo escribiste, MI_VOZ.md— son los mismos en todas partes. Cambia dónde pegás la copia.
- Claude · Proyectos — creá un proyecto, nombralo
[Tu nombre] Trabajo, y subilos al panel de contexto de la derecha. La descripción del proyecto no afecta el resultado: es solo para encontrarlo. - Claude · Cowork — dejalos en la carpeta del proyecto.
- ChatGPT · Proyectos — subilos a los archivos del proyecto, o pegá lo esencial en las instrucciones.
- Claude Code — dejalos en la carpeta y nombralos desde el
CLAUDE.md.
Por qué un proyecto y no un chat suelto: un proyecto es una caja. La IA trabaja con lo que pusiste adentro y no se va a buscar información vieja a otro lado. Un chat suelto se olvida mañana.
Prueba 1 — ¿los está leyendo?¶
Abrí una conversación nueva dentro del proyecto:
Sin buscar en internet y sin usar nada que recuerdes de otras conversaciones:
contame qué sabés sobre mí y sobre mi trabajo, usando únicamente los archivos
de este proyecto.
Después decime, en una lista, de qué archivo sacaste cada afirmación.
Si algo no está en los archivos, no lo completes: marcalo como faltante.
La segunda parte es la que importa. Todo lo que diga tiene que poder rastrearse a un archivo tuyo. Si te devuelve algo preciso y te dice de dónde salió, cargó bien. Si suena a folleto o no puede señalar el origen, algo no se adjuntó.
Prueba 2 — ¿le sirve para trabajar?¶
Que sepa quién sos no alcanza. Pedile una de las tareas de QUE_DELEGO.md, en un chat nuevo y en frío:
Ejecutá la tarea [nombre de la tarea, tal como está en mi archivo QUE_DELEGO].
Acá está el material de entrada: [pegá lo que corresponda]
Antes de entregarme nada, decime qué reglas mías estás aplicando y qué te
falta para hacerlo bien. Si falta algo, preguntá en vez de completar.
Si sale algo que podrías firmar, el kit funciona. Si sale genérico, ya sabés dónde mirar: el archivo que le corresponda a lo que salió mal.
Probá siempre en un chat nuevo. Si probás en el mismo donde escribiste los archivos, la conversación ya tiene todo en la cabeza y no estás probando nada. En frío es la única prueba real.
Dos convenciones que valen oro¶
Un asunto, un chat. Un cliente, un chat. Un caso, un chat. Un proyecto, un chat. Es de lo más simple que hay y evita que se te mezclen los contextos, que es la causa más común de respuestas raras.
La corrección va al archivo, no al chat. Ya lo dije cuando armamos QUE_DELEGO y lo repito porque es lo único que hace que esto mejore con el tiempo. Corregiste algo hoy en la conversación: mañana está olvidado. La misma línea agregada al archivo queda para siempre — y va a la copia de la carpeta, no a la del proyecto.
Esto envejece¶
Los cuatro archivos no son un trámite que se hace una vez. Son documentos vivos, y sin ritual se pudren.
Al protocolo de la abogada le falta exactamente esto: no tiene ningún mecanismo de actualización. Hoy funciona. Dentro de un año va a tener tarifas viejas, un procedimiento que cambió y una regla que ya no aplica — y lo peor es que la IA la va a seguir aplicando con total confianza.
Poné una fecha cada seis meses y hacé una pasada corta:
- ¿Cambió algún dato duro? (precios, cargo, herramientas)
- ¿Hay correcciones que vengo repitiendo en el chat y nunca bajé al archivo?
- ¿Alguna regla dura ya no la cumplo ni yo?
- ¿Aparecieron muletillas nuevas en cómo escribo?
Quince minutos, dos veces al año.
Si ya tenías un documento así¶
Mucha gente llega acá con algo armado: un instructivo largo donde metió todo lo que la IA tenía que saber. El de la abogada es exactamente eso — está bien pensado, por eso le funciona. Lo que no puede hacer es moverse: el día que quiso abrir un proyecto para otra cosa que también hace, tenía que arrastrarlo entero o rehacer su identidad de cero.
No lo tires. Cortalo en cuatro.
Lo que dice quién sos va a QUIEN_SOY. El terreno, la normativa y las fuentes válidas, a MI_TRABAJO. Los procedimientos y las reglas, a QUE_DELEGO. El estilo, a MI_VOZ. Vas a descubrir dos cosas: que la mitad estaba repetida, y que te falta más de lo que creías — casi siempre, el espacio negativo y la voz.
Ganás lo que un documento único no te puede dar: poder llevarte tu identidad a un proyecto nuevo sin arrastrar el resto.
Y ahora¶
Tenés un contexto portable. Lo pegás en cualquier herramienta, en dos minutos, y dejás de arrancar de cero.
Esto es el primer paso, no el final. Lo que viene después son tres cosas, y las vamos a ver en ese orden:
- Que dejen de copiarse. Que estén siempre disponibles, sin pegarlos en cada proyecto.
- Que la carpeta crezca. Un archivo por proyecto o por cliente, apoyado sobre los cuatro de base.
- El quinto archivo — el que convierte una IA que te ayuda en una que trabaja mientras no estás.
Pero nada de eso sirve si los cuatro de abajo no están. Por eso son los primeros pasos.